Situarnos en Ermita Nueva significa estar en el camino de la incuestionable belleza blanca de Sierra Nevada y de la majestuosa Fortaleza de la Mota. Dejando de lado este importante telón de fondo, nos adentramos en una mezcla de terrenos montañosos con valles fértiles que hacen de esta aldea un espacio atractivo para el disfrute de los sentidos.
El acceso a Ermita Nueva lo hemos tomado por la carretera N-420 en dirección a Córdoba. Justo en la frontera entre la provincia de Granada y Jaén, vemos la cooperativa de aceite San Antonio. A los pocos metros se nos presentó la imagen de esta aldea, como un conjunto de casas desparramadas por las faldas del cerro del Camello.
Esta aldea fue una alquería, que en época árabe tomó el nombre de al-saqiya al Kubra (la acequia de Kubra), según Ibn al-Jatib. También otras fuentes dicen que se la conoció con el nombre de Al-Sikka o Sikkat Umar. En cualquier caso, es seguro que se llamó Acequia, y las crónicas históricas aseguran que fue un paso estratégico en la penetración y conquista del reino de Granada.
En la parte alta de la aldea se alza el "Cerro del Camello", denominado también por los del lugar como "La Virgen del Camello", donde existe una formación rocosa de unos 12 metros con esta forma. Desgraciadamente, la peña que tenía la imagen de la Virgen fue desfigurada por un rayo. En este cerro existe un fenómeno geomorfológico, que ha dado lugar a una formación rocosa muy particular, producto de un proceso de erosión diferencial causada por los agentes meteorológicos. Es cierto que esta peculiar formación ha sido objeto de culto en épocas pasadas, como lo atestiguan las romerías que hacían los habitantes de la aldea hacia este lugar, así como la denominación que recibe: la Virgen del Camello.
El nombre de Ermita Nueva proviene de la etapa inmediata posterior a la reconquista cristiana. Había una ermita construida por los mozárabes durante la dominación musulmana. Cuando los musulmanes fueron expulsados, se pensó en edificar -tal y como se hizo- una nueva ermita. De ahí, sencillamente, el nombre de Ermita Nueva, con el que ya se quedó la antigua Acequia.
Desde muchos puntos de Ermita Nueva se puede apreciar la vista del Cerro de la Gineta. Nos contaron los vecinos que los primeros pobladores de estas tierras se asentaron en la parte alta de este cerro, formando un importante poblado que aprovechó la excelente situación estratégica de este lugar. Este cerro constituye un importante yacimiento que abarca las épocas del Bronce fina, Ibérico y Romano. En esta última época se empiezan a abandonar los viejos poblados en las zonas altas como la Gineta para fundar nuevos asentamientos en lugares más accesibles.